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Lo sanitario y lo asistencial no son lo mismo
Lo sanitario es diagnosticar, tratar y hacer técnicas de enfermería: curar heridas y úlceras, poner inyectables, manejar sondas, controlar un tratamiento o ajustar la medicación. Lo hacen profesionales sanitarios.
Lo asistencial es todo lo que la persona necesita para pasar el día con seguridad mientras está enferma: el aseo, moverse, comer y beber, la compañía, la vigilancia y que no se le pase la medicación. Lo hace una cuidadora.
Un enfermo en casa casi siempre necesita las dos cosas. El error más común es esperar que una cubra la otra: que la enfermera se quede toda la mañana, o que la cuidadora haga las curas.
La atención sanitaria en casa de la sanidad pública
El médico y la enfermera de familia del centro de salud pueden atender en el domicilio a las personas que no pueden desplazarse. En Cataluña se hace a través del programa de atención domiciliaria de la atención primaria (ATDOM), y se pide en el propio CAP.
Para enfermedades avanzadas o situaciones complejas existen además equipos de soporte domiciliario, conocidos en Cataluña como PADES, a los que se llega a través del equipo de atención primaria o del hospital. Y algunos hospitales ofrecen hospitalización a domicilio para completar en casa tratamientos que antes obligaban a quedarse ingresado.
Fuera de Cataluña los nombres cambian, pero la puerta de entrada es la misma: el centro de salud.
Qué puede hacer una cuidadora con un enfermo en casa
- El aseo en la cama o en la ducha y el cuidado de la piel, avisando si aparecen rojeces o zonas que pueden acabar en úlcera.
- Cambios posturales y traslados de la cama a la silla siguiendo las pautas que haya dado enfermería.
- Preparar las comidas de la dieta indicada, ayudar a comer y vigilar que beba lo suficiente.
- Recordar y facilitar la medicación ya pautada.
- Acompañar a consultas, pruebas y revisiones.
- Anotar lo que el equipo sanitario pida vigilar: temperatura, cuánto come y bebe, cómo ha pasado la noche.
- Avisar a la familia y, si es una urgencia, llamar al 112.
Qué no debe hacer una cuidadora
- Curar heridas, úlceras o escaras.
- Poner inyectables o sueros, o manipular vías.
- Poner, cambiar o retirar sondas.
- Decidir, cambiar o suspender la medicación.
- Valorar síntomas o decidir si algo es grave: ante la duda, se consulta a un profesional sanitario.
Si en casa hace falta alguna de estas técnicas, la vía es la enfermería del centro de salud o un profesional sanitario. Una empresa de cuidadoras que prometa hacerlo todo está mezclando dos cosas distintas.
El caso más habitual: la vuelta a casa después del hospital
La mayoría de familias se encuentra con esta situación tras un alta: la persona vuelve más débil de lo que se fue, con medicación nueva y a veces con una herida o con menos movilidad. Antes de salir del hospital conviene dejar atado lo siguiente:
- El informe de alta y la hoja de medicación, a mano en casa y a la vista de quien cuide.
- Quién hará las curas o el seguimiento, y cuándo es la primera visita o el primer control.
- Que el centro de salud sepa que ha vuelto a casa, si no lo ha comunicado ya el hospital.
- La casa preparada: cama accesible, camino al baño despejado y luz por la noche.
- Quién estará con la persona las primeras noches, que es cuando más se desorienta mucha gente.
Si durante el ingreso necesitáis a alguien a su lado, también hacemos acompañamiento en el hospital.
Cómo coordinar la parte sanitaria y el cuidado
- Una libreta o carpeta en casa donde la cuidadora anota el día y la enfermera deja sus pautas.
- Las pautas de enfermería —cambios posturales, dieta, qué vigilar— se pasan por escrito a la cuidadora.
- Un teléfono de referencia en la familia para cualquier cambio.
- El horario del cuidado se revisa cuando cambia la situación: más horas tras el alta, menos a medida que mejora.
Según el caso, la parte asistencial se cubre con una cuidadora por horas, con cuidados nocturnos o con una cuidadora interna. Si todavía no tienes claro qué modalidad encaja, empieza por la guía de cuidado de mayores a domicilio. Y si la persona tiene párkinson o demencia, te puede servir esta otra guía.
Qué ponemos nosotros
En Dependalium cubrimos la parte asistencial, no la sanitaria: cuidadoras que se coordinan con la familia y siguen las pautas del equipo de salud. La valoración es gratuita, el presupuesto llega por escrito y el contrato se firma en persona; las condiciones completas están en términos y condiciones. Para hablar de tu caso, contacta con nosotros.
Preguntas frecuentes
¿La sanidad pública manda una enfermera a casa?
Sí, a las personas que no pueden desplazarse: el médico y la enfermera de familia del centro de salud pueden atenderlas en el domicilio. Se pide en el propio centro de salud. Lo que la sanidad no cubre es una cuidadora para el día a día; para eso están el servicio de ayuda a domicilio y las prestaciones de la Ley de Dependencia, que se piden en servicios sociales.
¿Una cuidadora puede hacer curas?
No. Las curas de heridas, úlceras o escaras las hace enfermería. La cuidadora sí puede cuidar la piel en el aseo, hacer los cambios posturales que se le indiquen y avisar en cuanto vea una rojez o un cambio.
¿Qué es el cuidado de enfermos a domicilio?
Es la atención no sanitaria que necesita una persona enferma para seguir en casa: aseo, movilizaciones, comidas, compañía, vigilancia y recordatorio de la medicación. Complementa, no sustituye, la atención del médico y la enfermera.
¿Qué hacemos si el enfermo empeora de noche?
Si es una urgencia, llamar al 112. En Cataluña, para consultas de salud que no son urgentes está el 061 Salut Respon. Conviene dejar acordado con la cuidadora a quién avisa de la familia y en qué orden.
¿Durante cuánto tiempo hace falta una cuidadora después de un alta?
No hay un plazo fijo: depende de cómo evolucione la recuperación. Lo razonable es empezar con lo que haga falta las primeras semanas y revisarlo con la familia a medida que la persona gana autonomía.



